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Viernes, 19 de febrero de 2010
José María Suárez Gallego
Publicado en diario
el domingo 21 de febrero de 2010.

Me pongo a escribir estas líneas sobre el tema que le da título y es inevitable que me venga a la memoria la fábula de la rana y la libélula. Dice así: Había una vez una charca en la que vivía una rana y sobre la que solía volar una libélula. El batracio cuando la veía le escupía gotas de agua para ver si la alcanzaba y lograba derribarla. La libélula revoloteaba esquivando los dardos acuosos que le lanzaba, hasta que un día harta de su proceder le preguntó: Si tú sólo comes moscas y no libélulas ¿qué interés tienes en derribarme? La rana fue explicita: ¡Brillas!
Conozco a Baltasar Garzón, el magistrado de la Audiencia Nacional –hay más parientes suyos que llevan el mismo nombre y primer apellido-- desde el año 1993 en el que le entregamos el premio Cuchara de Palo. Entonces era conocido por sus operaciones judiciales contra los capos del narcotráfico y los terroristas de Eta. Recuerdo que previo a la cena hubo que atender las indicaciones del jefe de su escolta para clausurar determinadas puertas del local y colocar la presidencia en un determinado sitio por motivos de seguridad ante un posible atentado. En el transcurso de la misma se lo dije medio en broma: Baltasar, en la vida he asistido a una cena tan peligrosa como ésta. Él respondió: Ni nadie hasta hoy me había puesto una espada en el cuello, refiriéndose al ritual de armarlo caballero de la Orden con una réplica de la Tizona. Casi a los postres le hice la pregunta del millón de aquel momento, cuando me refirió que él no podía ir a comprar a un centro comercial con sus hijas como solíamos hacer todos. ¿Y te vale la pena vivir así? –le dije--. Uno debe estar donde tiene que estar cuando debe estar, por eso me hice juez. Fue su contestación.
Es difícil que a Baltasar Garzón le hagan tragar aquello de “perro no come perro”. La rana lo sabe. Porque los perros que acuerdan no comerse entre ellos acaban siempre siendo devorados por los lobos de la Historia.
¿Garzón? ¡Si, gracias!”
Por: ©José María Suárez Gallego | Artículos de prensa | Comentarios (1) | Referencias (0)
Hola! José María, soy Chari la mujer de Jose Moreno Cañadas. Hoy estoy en el Juzgado de Guardia de Barcelona trabajando hasta mañana y siempre que puedo entro en tu página. Me ha gustado mucho el artículo sobre D. Baltasar Garzón, es un hombre muy interesante, he leido dos de sus libros y me ha fascinado su vida. Tu artículo me ha gustado mucho y tienes razón D. Baltasar brilla y seguirá brillando es un buen Juez y sobre todo un buen ser humano. Un saludo. Chari Conde
Rosario Conde Martínez | 03-06-2010 20:12:41